miércoles, 3 de septiembre de 2008

UN RECUERDO A NUESTROS MUERTOS EN Y POR LA MAR

No sé cómo empezar este artículo, ni tan siquiera sé si es o no pertinente u oportuno. De cualquier forma aquí estoy.

Normalmente me gusta guardar silencio, eso sí, siempre con la mejor compostura, y por dos razones fundamentales: una, la de creer que a lo mucho que ya se dice es poco lo que puedo aportar; y dos, el esquivar, por razones obvias, a la cohorte de puristas e intransigentes (“porculeros” que diría aquél), preocupados más por los matices que por los tonos abiertamente contrarios que pudiera utilizar y que, metafóricamente hablando, haría peligrar mi cabeza.

Se va a cumplir un año de la tragedia del “Nuevo Pepita Aurora”, quién lo diría, y desde lo más profundo de mí siento la necesidad de hacer oír mi voz como un simple homenaje a todos los marineros de Barbate y muy especialmente a los desaparecidos en esta tragedia y a sus familiares.

Realmente es difícil decir algo que aún no se haya dicho o escrito. Por eso me voy a limitar, en mi nombre y en el de toda mi familia, el desearle a esos amigos desaparecidos, que sigan descansando en paz en el mejor de los lechos posibles para un marinero. A sus familiares qué decirles, nada ni nadie podrá aplacar jamás el enorme dolor que sienten ni por supuesto ocupar su lugar; pero desde esta perspectiva sólo decirles que intenten aplicarse esa fórmula que yo mismo me he aplicado tras la pérdida física de algún ser querido: “mientras lo recuerde y lo sienta, están conmigo”. Es una vieja fórmula pero que a mí particularmente me ha dado resultado.

No sería justo con la historia de este pueblo si acabase aquí este artículo; y no sería justo por muchas razones, pero sobre todo porque la realidad histórica sobre la que se sustenta Barbate está plagada de trágicos accidentes como el que me ocupa. De ahí que no nos podemos olvidar de nuestro penúltimo residente en el reino de Neptuno. Un saludo amigo “Cai”, estás en nuestro corazón. Saludos también a todos los que desde tiempos inmemoriales reposáis en el jergón de las profundidades que también supisteis hacer.

Pero sobre todo tengo que darle un saludo y un abrazo muy especial a un amigo que murió en la mar de Cádiz cuando tan sólo contaba con 16 años.

-“Hola José Juan, tú sabes muy bien que nunca me he olvidado de tí. Muchas veces hemos hablado, y compartido muchos recuerodos, pero ahora, además, tienes la oportunidad de ser famoso, sí famoso; como esos actores de las películas de “pistoleros” que tanto nos gustaba ver en el Cine Malia ¡José Juan, vas a formar parte de una entelequia llamada Internet ¡ ¿Te suena? ¿No?, bueno… da igual seguro que tú tienes otras cosas más interesantes que hacer. Suerte amigo. Que te vaya bonito.

Antes de terminar dos apuntes más sobre el doloroso accidente del “Nuevo Pepita Aurora”:

En primer lugar enhorabuena a los supervivientes porque efectivamente volvieron a nacer el día 5 de septiembre de 2007, como ellos mismos han afirmado en reiteradas ocasiones. Enhorabuena al patrón, mi amigo Pepe, a quien tanto tenemos todos los barbateños que agradecerle.

En segundo y último lugar, quiero dirigirme a aquellos que guiados por otros oscuros - e inhumanos - intereses intentan retornar al presente momentos que a nadie le gustaría volver a revivir. Por favor, dejen a nuestros amigos descansar en paz y a sus familias disfrutar con su recuerdo.


Difícilmente el destino da puntadas sin hilo


Hasta luego

1 comentario:

Alonso dijo...

Gracias Paco por tu homenaje a los marineros muertos en el intento de llevar el sustento a sus casas.
Quisiera hacer extensivo el reconocimiento a todo aquel que decide jugarsela yendo a la mar a trabajar, un lugar donde el factor humano no lo es todo y, donde todo puede cambiar en un minuto.
Un saludo