miércoles, 25 de mayo de 2016

HUIR... ¿DE QUÉ?



¿De qué huir?

Probablemente de muchas cosas: de esas que atenazan nuestra razón mientras damos rienda suelta a nuestra sinrazón, de nuestro fanatismo incorregible, de ese espectáculo que nos desgarra a causa de nuestra ancestral inquina por el vecino; de nuestras propias miserias, de esos continuos conflictos con nosotros mismos, de ese sinsentido entre razón, ciencia y religión.

De las imposiciones religiosas, políticas y económicas. Desearíamos dejar atrás viejas heridas, por muy enquistadas que las tengamos por el paso del tiempo o por muchas cicatrices que nos hayan dejado

De los fanatismos del signo que sea, de la locura extremista que sólo nos conduce al precipicio; de quienes continuamente piden misericordia cuando lo que necesitamos es justicia. De quienes proclaman continuamente el dogma de la fraternidad y apuñalan a sus hermanos con el silencio más alevoso.

Nos gustaría huir, sabiendo que no podemos escapar de ello, de todo lo que nos ata y nuestra razón es incapaz de digerir, de lo políticamente correcto, de las prohibiciones.


Sin embargo, puede que por vanidad neguemos la posibilidad de la huida. Sí, por vanidad, al fin y al cabo somos humanos y no sería justo exigirle a alguien lo que no nos exigimos a nosotros mismos. Así que es mejor dejar la vanidad tranquila porque al fin y al cabo ha sido y es un notable motor del Progreso Humano  y además ¿por qué esa manía de querer encontrar explicación a todos los actos de la vida? (El túnel de Ernesto Sábato).

Así que, para terminar sólo me queda  reafirmarme en lo dicho, y dejar claro que, a todos, en algún momento de la vida, nos gustaría huir de nosotros mismos, simplemente porque somos un trocito de cada una de esas ataduras, de nuestras propias miserias. De ese lobo estepario que todos llevamos dentro

Sé tu mismo, los demás puestos ya está ocupados.
Oscar Wilde

Hasta luego.
Paco Gil (@pacogilbarbate)

1 comentario:

Rosa Rodríguez dijo...

Felicitarte Paco por este articulo,me ha gustado muchísimo ,correr del lugar cuando lo pasas mal huir pero a la vez pensar y reflexionar y quedarte por lo importante y fuerte que es el nudo de la familia.