lunes, 31 de diciembre de 2012

AMAIA, UN RAYITO DE ESPERANZA

 
 
 
Tenía pensado (desde hace algún tiempo), acabar este año y empezar 2013 con una denuncia pública. Una denuncia a esas conductas que envilecen al ser humano como ente  individual y que se ha asentado en nuestra sociedad como algo natural y cotidiano lo que, además de envilecer,  denigra a quienes la practican. Me refiero en concreto a la falta de compromiso real y no retórico, de todos, para quienes lo están pasando mal, muy mal.
Me viene a la mente instituciones como: la Monarquía, la POLITICA (a que hacía referencia el Rey en su discurso navideño), la Iglesia (si Jesucristo levantara la cabeza ….), empresarios, etc. Todos han expresado sus buenos deseos y mejores intenciones, pero al final todo quedará igual. Nada de nada; aquí todos queremos cambiar para que nada cambie, para que todo siga igual. Contradicción pura y dura, pero la puñeterísima verdad.
¿Qué me ha hecho cambiar de idea? AMAIA: Una personita de pocos días y que ya está ejerciendo sobre mí una influencia subyugadora.
¿Qué quien es AMAIA? Mi  PRINCESA, mi nieta. Aquella que nos ha hecho cambiar y sentir sensaciones olvidadas a todos los que formamos parte de su vida. Para mí que los Mayas y su calendario no se equivocaron con nosotros.
El día 17 de diciembre de 2012 aproximadamente a las 19:40 h., ha sido el comienzo de una nueva etapa en nuestras vidas. Un cambio de ciclo.
Un saludo para todos y que 2013 sea algo más llevadero.
Quién sabe si este mundo no sería un poco más decente si supiéramos cómo juntar unas cuantas palabras que andan por ahí sueltas (Ensayo sobre la lucidez).
José Saramago

 


1 comentario:

Paco Gil dijo...

Gracias Papá. Gracias abuelo.