viernes, 4 de diciembre de 2015

LA SANIDAD QUE TENEMOS NO ES LA QUE MERECEMOS

Vaya por delante mi más sincera gratitud y mi más sonoros aplausos a todos los trabajadores y trabajadoras del Hospital Universitario de Puerto Real – Cádiz –, por su abnegada labor y buen hacer, aun sabiendo que no lograrán los objetivos finales marcados desde la dirección, por lo que muy probablemente tendrán que renunciar al "plus de productividad", suculento incentivo para los "mandamás", y limosna para quienes día tras día se parten la cara en su trabajo, dándolo todo por los enfermos.

Y como soy de los que piensan que hay que dar al cesar lo que es del Cesar, vaya también por delante mi más rotundo rechazo y desprecio a quienes se empeñan en que nuestra sanidad no funcione, a la politización de un servicio tan universal como básico, a quienes quieren hacer de la sanidad una baza electoral cuando realmente es un fraude.

He pasado junto a mi familia las quince horas más truculentas, horrorosas, dolorosas e inhumanas que jamás pude imaginar; ni en mis peores pesadillas se me han aparecido fantasmas tan perversos.

Llegamos al servicio de urgencia a las 10: 30 h. aproximadamente, y nuestro tormentoso navegar arribó a puerto a las 01:00 h., también aproximadamente. Sí,  a esa hora nos dieron habitación. Hagamos la cuenta y verán cuántas horas han pasado, quince más o menos, ¿no? Pues bien, como supongo a todos los lectores familiarizados con la teoría de la relatividad del tiempo, si multiplicamos esas quince horas, por el coeficiente del umbral de dolor que un enfermo es capaz de soportar, rápidamente deducimos que no fueron quince horas sino toda una eternidad, una interminable travesía en un mar de sufrimiento infinito. No, no exagero, ha sido la cruda y dolorosa realidad.

Es este un sufrimiento, del que supongo – más bien afirmo – , no tienen ni puñetera idea nuestra clase dirigente, familiares o afines. Ellos, seres superiores, no hacen cola ni visitan salas de esperas. Estos personajes no tienen ni puñetera idea de lo que sufrimos el resto de los mortales, ¿no es cierto sra. Susana Díaz? Valga usted como ejemplo de cómo nunca debiera actuar alguien que representa la sagrada filosofía socialista, de la que me considero un fiel seguidor.

Miren ustedes por donde, y a pocos días de unas elecciones generales, quiero decirles que, no sólo han mancillado nuestro sistema de salud pública, otrora modelo a seguir por medio mundo, sino que lo han denigrado, humillado y deshumanizado hasta cotas difíciles de imaginar hasta hace muy poco. Con esta actitud nos están tratando como cabeza de ganado presto al sacrificio.

Esto hay que decirlo, hay que denunciarlo porque es realmente lo que está pasando y es, sin eufemismo alguno, vergonzoso y vergonzante.

En lugar de ir de mitin en mitin, o plató en plató contando mentiras y prometiendo lo contrario de lo que van a hacer, bien podrían afanarse en ser un poco más honestos y gritar a los cuatro vientos, que: esta es la sanidad que tenemos, pero  no la que merecemos.

Sólo entendemos al mundo cuando entendemos las causas 
Paulo Coleho


Hasta luego
Paco Gil (@PacoGilBarbate)

2 comentarios:

Rosa dijo...

Que esta carta sirvar para mejorar y ayudar a todos los enfermos que entran por urgencia en mayor o menor estado de gravedad ,Paco muchísimas gracias,ojala y la lean los que tienen el poder de mejorar nuestra Sanidad.

Paco Gil dijo...

Gracias. Me daría por satisfecho si esto fuera así, pero me temo que no servirá de mucho. Pero yo soy como don erre que erre